Las ventajas de llevar el Bluetooth conectado

Jose Miguel Sánchiz

Categoría: Proximidad

La tecnología avanza cada vez más rápido. Cada semana vemos aparecer un nuevo dispositivo o un nuevo protocolo de comunicación que nos brinda posibilidades impensables hace, ya no digo años, si no meses atrás. En los últimos tiempos, hemos visto aparecer los smartwatches, las pulseras de entrenamiento, los pagos a través del móvil… Todo esto ha sido posible gracias al uso de nuevos protocolos de comunicación como pueden ser el NFC (Near Field Comunication, o comunicación de campo cercano), que posibilita la conexión entre dispositivos cuando están muy cerca, entre 2 y 20 centímetros. Todos habremos visto (o quizá tengamos ya) una tarjeta de crédito que no hace falta “pasar” por el datáfono para pagar. Esto está basado en el NFC. Lo mismo ocurre con la nueva versión de Bluetooth, esa ya veterana tecnología que ha visto como su nueva actualización 4.0, más conocida como BLE (Bluetooth Low Energy, o bluetooth de baja energía) o Bluetooth Smart, ha posibilitado la aparición de los smartwatches y las pulseras de entrenamiento, por poner dos ejemplos ya muy populares.

Lo realmente anecdótico es que, según hemos podido ver en varios informes de uso de los dispositivos móviles, solo un 1% de los usuarios llevan siempre conectadas las conexiones Bluetooth o NFC. Imagino que esta costumbre vendrá de la época de las versiones anteriores de Bluetooth en las cuales esta tecnología consumía muchísima batería del teléfono y del hecho que, antiguamente, las baterías de nuestros dispositivos eran más pequeñas y menos eficientes.
  Aunque parezca mentira, esto nos lleva a que, por ejemplo, cuando nos subimos en nuestros modernos coches, la mayoría de los cuales llevan integrado un Bluetooth para comunicarse con nuestros dispositivos, no podamos recibir llamadas o, aún peor, las contestamos directamente sin usar el manos libres. Y todo por no llevar el Bluetooth activado. Es más que curioso, ya que, nosotros mismos hemos estado realizando pruebas para ver si se notaba mucho el sobreconsumo de batería en nuestros dispositivos por llevar el Bluetooth siempre activado y no hemos notado un cambio considerable en la autonomía de nuestros teléfonos móviles.
  Mas anecdótico todavía es el hecho de que evitamos llevar estas dos conexiones activas y hay una tercera que nadie se plantea el llevar apagada. Y eso que se puede ver claramente, si tenemos en cuenta los datos que ofrecen los fabricantes de dispositivos, que el consumo es claramente mayor. Me refiero a la conexión WiFi, que la gran mayoría de nosotros llevamos siempre activa.
  Entonces, ¿que nos podemos perder por llevar estas conexiones desactivadas? Ahora mismo poca cosa, aparte de lo que hemos comentado de poder conectarnos con nuestros vehículos. Pero, teniendo en cuenta lo que se considera que puede ser la próxima “gran explosión” de tecnología, Internet Of Things o el internet de las cosas, que ya está a la vuelta de la esquina, nos podemos perder el interactuar con, literalmente, millones de dispositivos que estarán ahí para que podamos conectar con ellos. O, incluso sin tener que esperar a la explosión del Internet Of things, hay tecnologías que ya están desarrolladas y que aún no están muy instaladas que no podríamos aprovechar por llevar nuestros Bluetooths desconectados. Nos referimos a las balizas iBeacon y Eddystone, de las cuales hablaremos en un próximo post. 

Por eso, nuestra recomendación es que lo pruebes. Enciende tu Bluetooth y haz pruebas. Verás como la más que estresada batería de tu móvil tiene capacidad más que suficiente para llevarlo todo el día en marcha y no tendrás la puerta cerrada a la entrada de estas nuevas tecnologías. Además, podrás usar con seguridad las que ya existen.

Nos vemos en próximos posts.

Salut!

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